• Eva no creyó que volvería a cruzarse con Tomás. El odioso amigo de la infancia de su hermano, regresa ahora para provocarla. Para encenderle los sentidos. Para demostrarle que no existen límites. Eva lo conoce, sabe cómo es él. Si acepta aprender, deberá también educarlo. Pero un depredador no se rinde aunque su presa intente defenderse. “Donde yo entro dejo una marca que no borra cualquiera” “Se goza con todos los sentidos” “Volá, Eva” ¿Podrá la paloma atrapar al águila?

    María Border Despertando tus sentidos

  • Cansada de ser acosada por el dueño de la productora para la que trabaja, Miranda Serrano consigue un puesto como secretaria en el estudio jurídico Salerno, considerando que allí estará bajo las órdenes de gente seria y profesional. El doctor Santiago Albarracín, miembro destacado del estudio, será su jefe. Además de un hábil profesional, Santiago es seductor, mujeriego y no está acostumbrado a que las mujeres le digan que no. Mucho menos un “minón infernal”, como su nueva

    secretaria. Entre atracción y rechazo descubrirán secretos familiares y temores propios. En la búsqueda por lograr sus objetivos vivirán situaciones límite, incursionando en el juego “del gato y el ratón”. ¿Quién será el gato? ¿Quién el ratón?

    María Border Mía El gato y el ratón

  • Julieta Figueroa Paz era un torbellino caprichoso de cinco años cuando conoció a Lautaro Díaz Villar un poco mas grande que ella. Él la llamó “linda” y le regaló las primeras acuarelas con las que Julieta descubrió su pasión por pintar. La atracción crecerá con ellos en el tiempo. Cada encuentro estará signado por la fascinación que se tienen, pero ambos son orgullosos y desafiantes y ninguno está acostumbrado a perder. Él peleará por poseer sus pinturas y a

    Julieta. Julieta será una contrincante difícil y aceptará cada desafío. “Siempre hago lo que se me da la real gana, Julieta. Creí que lo sabías”. “Creciste en medio de gente que te hizo creer que sos lo máximo. Despertate, Lautaro. Sos de carne y hueso. Un mortal al que se puede tomar o dejar, igual que a cualquiera”

    María Border El dueño de mi arte

  • Ella era la menor y única hija mujer del señor Thompson. Su alma libre le impedía unirse a un hombre si no lo amaba: “Mi corazón busca unirse a quien lo ame sin sofocarlo. Busca la libertad de elegir. Busca otra flama para arder juntas sin que ninguna apague a la otra.” Él era un comerciante sin estirpe, huraño y solitario: “Bueno, entiendo y comparto. Pero como no se apure un poco, no le quedarán candidatos solteros. Ahora entiendo porqué quiere conocer caballeros en los

    bailes.” Jane Thompson tiene muy en claro lo que desea, e intentará conseguirlo a pesar de las presiones y contratiempos. A pesar incluso de las irrupciones de él en su camino.

    María Border Jane Thompson

  • No conocían el amor, nadie se los había enseñado. Ella era un remplazo y él debía cumplir con su deber. El hombre no pedía sumisión, reclamaba fidelidad. No prometía amor, ofrecía respeto. Rose y Stella eran las hijas de los señores Winters. Rose, en edad de ser ofrecida en matrimonio, es solicitada por el único hijo de los Ferguson. Cuando los Ferguson quedan en la ruina el Señor Winters ignora el compromiso contraído con ellos, y casa a su hija mayor con otro hombre.

    - Pero, para evitar reclamos, ofrece a Stella en su lugar. La historia recorre los intereses y desconsideraciones a las que se veían sometidas las jóvenes de la época, donde sus deseos no eran tenidos en cuenta y el amor no era la razón para convertirlas en esposas. Partiendo de esa premisa, ambos sellarán un pacto de respeto para poder comenzar su vida en común.

    María Border En Peakland